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La Coctelera

............. ¨ MUSICA Y IMAGEN COMBINACION PERFECTA¨ ...................

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DISEÑO GRÁFICO Y FOTOGRAFÍA EN LA MUSICA part 2

aqui tenemos algunos ejemplos y comparaciones

podemos ver q dependiendo de el genero musical y por asi desirlo tonalidad , ideologia  o tematica.

podemos en algunos de ellos encontrar similitudes en cuanto diseño ,tecnica  y color

 

 

salsa

rock

jazz

varios

El sueño de una música de colores para el ojo o una música tonal para el oído ha sido quizás la utopía estética más generalizada de la historia del arte y compartida por igual por buena parte de las prácticas experimentales de la literatura, la pintura y la música. Esta especie de música visual podría definirse como una forma de arte dinámica, con combinación de materiales musicales y visuales, es “la extensión visual de las notas. Cuando el sonido y la imagen trabajan juntos, los medios trascienden a un nuevo tercer medio” (Shirley Clarke en BODY Y WEIBEL, 1987
Los comienzos de la relación entre música e imagen datan de los tiempos de Aristóteles y Pitágoras fantasearon con este tema durante los siglos XVIII y XIX y dieron lugar a experiencias variadas de unión musicovisual. La palabra clave que explica y expresa el deseo de conseguir esta fusión a lo largo de la historia es sinestesia, cuyos fundamentos formuló Philip Otto Runge (1777-1810), pintor y poeta alemán, iniciador de la pintura romántica en su país,

“la música, después de todo, es siempre lo que llamamos armonía en las tres artes (la poesía, la arquitectura y la pintura). Tiene que verse música a través de la letra de un poema de igual modo que tiene que verse la música en una pintura bella y en todo edificio bello”

En los setenta, el reinante eclecticismo musical dio lugar a fusiones de música de cine tradicional con géneros como el pop, el jazz ,la salsa, el funk ,el rock o la música ligera y convenció a la industria de la rentabilidad de estos géneros  musicales.

 

aqui encontramos un interesante articulo q no puede dar una idea de como funciona esta fusion

El cine musical y la industria del rock and roll.

El nacimiento del videoclip tiene como antecedente un importante suceso histórico, el surgimiento de la música denominada rock and roll y el incremento de su difusión a través de diferentes canales como la radio, la recepción individual por disco de vinilo y la llegada posterior de la televisión.
El rock and roll emergió desde el jazz, el rythm and blues y otras músicas negras, después del éxito del cantante Bill Halley con las canciones Rock around the clock y Shake rattle and roll, que lo lanzó a la fama, así como al tipo de música que interpretaba, desde entonces el rock and roll.
El cine alimentó a la nueva industria con películas estructuradas bajo abundantes apariciones musicales. La película The Jailhouse rock (Richard Torpe, 1957), con el desconocido Elvis Presley, fue la primera, una leyenda. En ella se fraguó el mito de la atmósfera de rebelión juvenil, violencia y desmotivación vital ligado al rock, que explotaron más tarde filmes como The beach party, Bingo y Beach banet, con Frankie Avalon y Annette Funicello.
Y es que el cine comercial ya venía realizando intentos de comunión sonora, especialmente musical desde los años treinta, por el nacimiento del sonoro y la comedia, sobre todo la hollywoodiense, que llegó a convertirse en los cuarenta en el género más claramente inconfundible entre los musicales. En esta década surgieron los realizadores que llevarían al género a su cima, Gene Kelly, Busby Berkeley y Vicente Minelli. Estos directores modificaron la estructura de los relatos del cine clásico con la inserción de piezas bailadas, donde no sólo el cambio de plano era guiado por el ritmo de la música, sino que la danza, el movimiento de cámara, la expresión de los actores e incluso la escenografía obedecía a una especie de vasallaje al tema musical, que solía estar desligado del desarrollo de la historia o que actuaba, máxime, como comentario de la acción.
El cine musical continuaría en los años cincuenta y sesenta diversificándose hacia la institución de grandes mitos musicales (Elvis Presley, The Beattles...), y estereotipos sociales vinculados con el rock and roll y la cultura juvenil. Fueron manifestaciones de una sociedad (la norteamericana, la occidental) preocupada por el sector más joven de la población que, con menos necesidad de encontrar trabajo a edades tempranas y con más tiempo libre, deambulaba por las calles y comenzaba a conformarse como sector diferenciado, con características, intenciones y exigencias particulares.
Películas como El salvaje de Lazslo Benedek, con Marlon Brandon  y Rebelde sin causa y Al este del Edén con el mítico James Dean, perfilaron el prototipo de joven, un héroe displicente que, con actitud escéptica, se enfrentaba a toda clase de convencionalismos morales y sociales. Los jóvenes norteamericanos de la época empezaron a sentirse identificados con estas películas, y con objetos  como la motocicleta, la música rock, el cuero, todos símbolos de esa generación.
Tras el éxito de Blackboard Jungle (Semilla de maldad) dirigida por Richard Brooks (y en la que se incluía el tema Rock Around To Clock en los créditos), los productores comprueban el filón comercial que tienen en sus manos y los cortos y largometrajes con algún cantante famoso como protagonista proliferan por doquier. En ellos pueden verse a Little Richard, Chuck Berry y otros muchos, sin olvidar al ya mencionado Elvis Presley, el primer cantante de rock cuya imagen era tan importante como su voz y su música.
Sin embargo, la cinta musical de los sesenta por excelencia es A Hard Day´s Night (Qué Noche la de aquel día, 1964), hito en la historia del cine musical, por la relevancia de sus innovaciones formales: cámara lenta, utilización de máscaras, mezcla de material documental y de ficción, alternancia de diálogos e interrupciones musicales...Su director, Richard Lester, se dejó influenciar por las corrientes cinematográficas más vanguardistas, como el cine underground, la Nouvelle Vague, el Free Cinema inglés y el Cinema Verité, que estaban experimentándose entonces en todo el globo.
A partir de mediados de los años sesenta, el grupo rodó otras películas, como Help, con una línea aún más surrealista y desenfadada (y mayor presupuesto) y cortometrajes para su temas Strawberry Fields Forever y Penny Lane. En 1968, Georges Dunning produjo El submarino amarillo, película de dibujos animados, y en 1970 Let it be, un documental.
Otros grupos como Rolling Stones probaron imitarlos con Have you seen your mother baby, standing in the shadow, y la vincularon con todo el material promocional: lo que se conoce como la primera utilización publicitaria intencionada de los cortometrajes musicales para crear una imagen pública a un grupo.
En la década de los setenta, el rock cambió drásticamente y abrazó una propensión hacia la decadencia y el hastío, hacia posturas y actitudes radicales, desde la música disco hasta el punk. Ello se manifestó en películas como Performance, (Donald Cammell y Nicholas Roeg, 1970), con Mick Jagger en un estrafalario papel, o Saturday Night Fever (John Badham, 1977), que empujó a la fama a su actor, John Travolta, y al grupo Bee Gees, los dramas rock como Quadrophenia en 1979, acerca de la lucha entre tribus urbanas en Inglaterra, y las óperas-rock como Tommy (Ken Russell, 1975) con el grupo The Who, o Jesucristo Superstar (Jesus-Christ Superstar de Norman Jewison, 1972). Otros musicales tomaron la forma de filmaciones de conciertos, como Woodstock (Michael Wadleigh, 1970).
Ya en los ochenta, la moda de los musicales continúa con Flashdance de Adrian Lyne, Fame de Alan Parker y Hair de Milos Forman. Pero quizás la más controvertida y célebre la dirigiera de nuevo Alan Parker, con la colaboración de Roger Waters, del grupo Pink Floyd, y animaciones de Gerald Scarfe: Pink Floyd-The Wall, sobre la vida de una estrella de rock.

 

24, jun | sin comentarios Posteado por: mauro compártelo

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